Nutrición para fortalecer el sistema inmunitario

La alimentación juega un papel fundamental en la prevención de muchas enfermedades y dolencias. Entre otras cosas contribuye a mejorar la respuesta del cuerpo ante posibles agentes externos dañinos, actuando sobre el sistema inmunológico y haciéndolo más eficiente.

En ocasiones evita que caigamos enfermos y otras ayuda a reducir los síntomas de resfriados, gripes y otras enfermedades que nos afectan, sobre todo en invierno. 

Hay muchos alimentos que nos pueden ayudar a fortalecerlo, esta es solo una pequeña muestra de todos los alimentos que nos pueden ayudar a sentirnos más fuertes por dentro y que se note por fuera.

!!Vamos a ello!!!

Empiezo por hablaros de un alimento que podríamos categorizar, como el ingrediente perfecto, por su versatilidad en la cocina. El pimiento rojo es una de las hortalizas más ricas en vitamina C. Dobla, por ejemplo, la de los cítricos.



1. Ajo. Es saludable por distintas razones. Antiguamente se usaba para combatir las infecciones, porque es un eficaz anti-bacteriano y anti-viral y anti-fúngico. Hace disminuir la presión sanguínea y retarda el endurecimiento de las arterias. Las propiedades inmunológicas del ajo se deben a su considerable concentración de compuestos de sulfuro como la alicina. Previene los resfriados y combate la fiebre.


Ajo
El ajo hace disminuir la presión sanguínea y retarda el endurecimiento de las arterias.

2. Arándanos. Tiene un compuesto flavonoide denominado atocianina, que le da su color oscuro, con propiedades antioxidantes y protectoras. Son especialmente valiosos para el sistema de defensa del tracto respiratorio. Un estudio determinó que las personas que los consumían en cantidad eran menos propensas a tener infecciones respiratorias y resfriados.

2. Arándanos, están en los primeros puestos de las listas de alimentos nutricionalmente interesantes
Los arándanos son especialmente valiosos para el sistema de defensa del tracto respiratorio




3. Brócoli. Aporta numerosos minerales y vitaminas, entre las que destacan la A, C y E, además de antioxidantes y fibra. La mejor manera de obtener todos sus nutrientes es cocerlo lo mínimo posible o, mejor, tomarlo crudo.

4. Champiñones. El selenio, junto con las vitaminas B riboflavina y niacina, es uno de sus componentes básicos para aumentar las defensas. Son asimismo ricos en polisacáridos, unas moléculas con azúcar que disparan la función inmune.

Los champiñones son ricos en polisacáridos, unas moléculas con azúcar que disparan la función inmune. 


5. Chocolate negro. Su secreto es la teobromina, que protege a los glóbulos blancos de los radicales libres. Estos son moléculas que el cuerpo produce al descomponer los alimentos que ingerimos o cuando entra en contacto con contaminantes y que contribuyen a que desarrollemos enfermedades. De todas formas no conviene pasarse de dosis, porque tiene muchas calorías y grasas saturadas.

6. Cítricos. Limones, naranjas, pomelos o mandarinas estimulan, gracias a la vitamina C, la producción de glóbulos blancos, claves para combatir infecciones. Son especialmente recomendados para prevenir resfriados. Dado que el cuerpo no la produce ni la almacena por sí solo, es preciso ingerir alimentos que la contengan todos los días.

7. Pescados grasos.
Salmón, atún, caballa y otros pescados de ese tipo son ricos en los ácidos grasos Omega-3, que pueden ayudar a combatir la artritis reumatoide
10. Crustáceos. No es el alimento en que se piensa de entrada para reforzar el sistema inmunológico, pero muchos aportan una considerable cantidad de zinc. Es básico para que las células que regulan esa función actúen de la forma adecuada. El cangrejo , los mejillones, las almejas y la langosta son algunos de los que lo contienen en mayor medida.

8. Cúrcuma. Es uno de los ingredientes básicos de muchos currys. Pero esta especia de color amarillo intenso y un tanto amarga se ha utilizado en muchas culturas como antiinflamatorio para los tratamientos de la artritis ósea y reumatoide. Recientes investigaciones han descubierto que las altas concentraciones de curcumina, lo que da a esta especia su color, puede ayudar a paliar los daños musculares provocados por el exceso de ejercicio.
La cúrcuma es un excelente antiinflamatorio para los tratamientos de la artritis ósea.


9. Espinacas. Aunque tiene vitamina C, no es su principal propiedad. Se recomienda especialmente por sus antioxidantes y beta carotenos, que incrementan la capacidad del sistema inmune para combatir infecciones. Favorecen la división celular y reparan el ADN. Hay que hervirlas muy poco para aprovechar de la mejor manera posible sus beneficios. No es tan conveniente completamente cruda, porque al hervirla aumenta su contenido de vitamina A y se permite a otros nutrientes desprenderse del ácido oxálico.


10. Granada. El extracto de esta fruta otoñal se ha mostrado eficaz para detener el crecimiento de bacterias como la E-coli, la salmonela, listeria entre otras, en ensayos de laboratorio. También se considera que algunos de sus componente previenen el desarrollo de bacterias en la boca que derivan en el crecimiento de la placa dental y enfermedades de las encías.

Tiene además propiedades antivirales, que actúan frente a la gripe, el herpes y otros virus, favorece el crecimiento de la flora intestinal que contribuye a mejorar la función inmune.

Granada
La granada favorece el crecimiento de la flora intestinal que contribuye a mejorar la función inmune.
11. Jenjibre. Es uno de los nutrientes a los que los orientales recurren cuando están enfermos. Combate inflamaciones, como las de garganta, y también es un paliativo contra las náuseas. Su regusto picante se debe al gingerol, un pariente de la capsaicina (que es lo que provoca que determinados pimientos piquen), que reduce los dolores crónicos. Tiene propiedades que combaten el colesterol, según reciente estudios realizados con animales.

12. Kefir. Las bacterias que desarrolla este fermentado de la leche son muy saludables, especialmente para el sistema inmunológico, porque combaten otras bacterias, reducen la inflamación y aumentan la actividad antioxidante.

Se puede aplicar a otros tipos de yogur, que tienen vitamina D, que estimula la producción de defensas naturales en el organismo. Es preferible tomar el que no tiene aromas ni azúcar añadidos.

Se puede aplicar a otros tipos de yogur, que tienen vitamina D, que estimula la producción de defensas naturales en el organismo.


13. Kiwi. Además de otros nutrientes necesarios para el organismo, contiene folato, potasio, vitamina K y C, que estimula a los glóbulos blancos a combatir las infecciones.


14. Pescado graso. Salmón, atún, caballa y otros pescados de ese tipo son ricos en los ácidos grasos Omega-3, que pueden ayudar a combatir la artritis reumatoide, una dolencia que ocurre porque el sistema inmune ataca de forma inexplicable a una parte sana del cuerpo.
Limones, naranjas, pomelos o mandarinas estimulan, gracias a la vitamina C, la producción de glóbulos blancos, claves para combatir infecciones.


15. Pimiento rojo. Es una de las hortalizas más ricas en vitamina C. Dobla, por ejemplo, la de los cítricos. Otra importante aportación que hace al organismo son los beta carotenos, muy recomendados para la salud ocular y de la piel.

16. Pipas de girasol. El fósforo y magnesio son sólo dos de sus componentes, además de vitamina B-6 y E, de un elevado poder antioxidante y esencial para mantener el sistema inmunológico. También lo tienen los aguacates y las verduras de hojas verdes. Contienen altas dosis de fósforo y magnesio, además de vitamina B-6 y E.


17. Sandía. El potasio, la vitamina A y la C son sus credenciales como potenciador de la función inmune; pero tiene también vitamina B y glutatione que la favorecen.


18. Té verde. Su contenido en flavonoides, un tipo de antioxidante, es importante, pero lo que lo convierte en realmente beneficioso es el epigallocatechin gallate (EGCG), un antioxidante aún más potente que mejora la función inmunológica. El proceso de fermentación del té negro destruye buena parte de éste, por lo que es más conveniente el verde, sin fermentar. Es también una buena fuente del aminoácido L-teanina, que contribuye a la producción de componentes de los glóbulos blancos que combaten los gérmenes.

Este es solo un pequeño ejemplo de alimentos que nos ayudan a tener un sistema inmunológico fuerte y sano.   Si os ha gustado dejadme en comentarios si conocéis más alimentos que nos hagan tener el cuerpo fuerte frente a las enfermedades.

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