Máquinas vending, el negocio de la comodidad.

Hoy hablamos de las máquinas expendedoras o también llamadas vending. Las podemos encontrar tanto en nuestros puestos de trabajo como en hospitales, estaciones de metro/autobús/renfe, como en muchas de nuestras oficinas.

Suelen estar siempre juntas la de café y una de estas máquinas que igual te ofrece un  con una lista de ingredientes tan larga y de nombres impronunciables, que al verla, piensas que, mejor te la comes sin mirar.


Desde hace unos años, estamos inmersos dentro de una corriente, llevada por unos pocos, que quieren, con toda su buena intención, que estás máquinas puedan ofrecernos mejores alternativas.

¿Tan caro resultaría que estas máquinas ofreciesen fruta?, si que es verdad que la fruta al ser un producto perecedero, puede resultar menos rentable, que el sandwich de procedencia desconocida, que puede estar varios meses en la máquina sin verse alteradas sus propiedades organolépticas. Una muy buena opción sería vender frutos secos sin sal y que no estuviesen fritos, pero entonces, no tendrías la «imperiosa necesidad» de comprarte un refresco y ya estarían perdiendo dinero, «lo tienen todo pensado».

Si realmente, desde las instituciones de salud pública, quisieran que nuestra salud fuese mejor, y erradicar entre otras, la obesidad infantil, permitirían que hubiese este tipo de máquinas en hospitales, e institutos. Pero señores, poderoso Don dinero.


Estas máquinas mueven demasiados miles de euros al año, con los que las grandes empresas se enriquecen ¿crees que les importa tu salud o la de tus hijos?, pues ya te digo yo que NO, rotundamente NO, porque mientras tú estas en la sala de espera del hospital esperando a que te den el parte médico sobre un familiar que tienes ingresado, el paseo a esta máquina que tienes a dos pasos de ti, y que las opciones que te ofrece, en su mayoría son productos que están cargados de azúcar, que sabes que te va a reducir la ansiedad que estás sintiendo, ellos se están llenando sus bolsillos, poniéndote a «precio de oro», productos que poco favor le están haciendo a tu salud, hechos con materias primas que nada tienen de natural, vamos que, el primo lo haces tú al comprar esos productos.

Por eso, es tan importante, la alimentación que llevemos en casa, y una buena planificación, puede hacer que este tipo de máquinas nos pase desapercibidas totalmente, con el simple gesto de meter una bolsita con pistachos en nuestro bolso y una botella de agua, haremos que esos momentos de espera o tiempos de «recreo», no se conviertan en un problema ni para nuestro bolsillo ni para nuestra salud, SI NO TE PREOCUPAS POR TU SALUD, NADIE MÁS LO HARÁ.

Soy muy consciente que es muy complicado «no picar», cuando tienes al alcance de tu mano este tipo de máquinas, que nos creemos, en ciertas ocasiones, que nos sacan de un apuro. 

Pero también creo que es necesario hacer visible que este tipo de máquinas no son la solución ni por lo que ofrecen ni por los precios que tienen.

A ver si es verdad que con mayor frecuencia vemos en este tipo de máquinas otras ofertas que no sean la típica bolsa de patatas.

 

¿Eres consumidor habitual de este tipo de máquinas? déjame en comentarios que productos te gustaría que ofreciesen este tipo de máquinas. Os leo.

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